El Gobierno dispuso este miércoles la desregulación de las tarifas de internet, teléfonos celulares y servicios de cable.
Lo hizo a través de un decreto en el que se destaca que «resulta de suma urgencia liberar el mercado y obtener el libre desarrollo» de esos servicios.
El Gobierno explicó que esta medida busca «favorecer el dinamismo» del sector de las telecomunicaciones y «generar un equilibrio competitivo sostenible» para «asegurar una mayor oferta de servicios a los usuarios a precios justos y con mayor calidad», algo que —argumentó— «se contrapone con la regulación tarifaria establecida» con anterioridad.
De este modo, se abren las puertas para nuevos aumentos que golpearán a los usuarios, tal como sucedió con la desregulación de la Medicina Prepaga, un sector que desde el inicio de la gestión de Javier Milei tuvo aumentos del 150 por ciento y que en los últimos días obligó al Gobierno a reconocer que a las compañías «se les fue la mano» con las subas y que arbitrará medidas para determinar si hubo cartelización por parte de las compañías del sector.